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amigdalectomía y adenoidectomía

Información sobre la amigdalectomía y la adenoidectomía

✓ ¿Qué afecciones afectan a las amígdalas y las adenoides?

✓ ¿Cuándo debo consultar a un médico?

✓ Síntomas comunes de la amigdalitis y el agrandamiento de las adenoides

✓ y más...

Las amígdalas y las adenoides son la primera línea de defensa del cuerpo como parte del sistema inmunitario. «Muestrean» las bacterias y los virus que entran en el cuerpo por la boca o la nariz, pero a veces se infectan. En ocasiones, se convierten más en un problema que en una ventaja e incluso pueden causar obstrucción de las vías respiratorias o infecciones bacterianas repetidas. Su especialista en otorrinolaringología (ORL) puede sugerirle las mejores opciones de tratamiento.

¿Qué son las amígdalas y las adenoides?

Las amígdalas y las adenoides son similares a los ganglios linfáticos o «glándulas» que se encuentran en el cuello, la ingle y las axilas. Las amígdalas son los dos bultos redondos en la parte posterior de la garganta. La adenoide se encuentra en la parte alta de la garganta, detrás de la nariz y del paladar (paladar blando), y no es visible a través de la boca o la nariz sin instrumentos especiales. Las personas tienen dos amígdalas y una adenoide.

¿Qué afecta a las amígdalas y las adenoides?

Los dos problemas más comunes que afectan a las amígdalas y las adenoides son las infecciones recurrentes de la nariz y la garganta, y un agrandamiento importante que causa obstrucción nasal y/o problemas de respiración, deglución y sueño.

Los abscesos alrededor de las amígdalas, la amigdalitis crónica y las infecciones de pequeñas bolsas dentro de las amígdalas que producen depósitos blancos malolientes también pueden afectar a las amígdalas y las adenoides, dejándolas doloridas e inflamadas.

¿Cuándo debo consultar a un médico?

Debe consultar a su médico cuando usted o su hijo presenten los síntomas comunes de amígdalas o adenoides infectadas o agrandadas.

Su médico le preguntará sobre los problemas de oído, nariz y garganta y le examinará la cabeza y el cuello. Es posible que use un pequeño espejo o un instrumento flexible con luz para observar estas zonas.

Otros métodos utilizados para examinar las amígdalas y las adenoides son:

✓ Historia clínica

✓ Examen físico

Y a veces:

✓ Cultivos de garganta / pruebas de estreptococo: útiles para determinar infecciones en la garganta

✓ Análisis de sangre: útiles para diagnosticar infecciones como la mononucleosis

✓ Estudio del sueño o polisomnografía: útil para determinar si los trastornos del sueño se deben a amígdalas y adenoides grandes.

La amigdalitis y sus síntomas

La amigdalitis es una infección de las amígdalas. Un signo es la inflamación de las amígdalas. Otros síntomas son:

✓ Amígdalas más rojas de lo normal

✓ Una capa blanca o amarilla sobre las amígdalas

✓ Un ligero cambio de voz debido a la inflamación

✓ Dolor de garganta, a veces acompañado de dolor de oído.

✓ Deglución incómoda o dolorosa

✓ Ganglios linfáticos (glándulas) inflamados en el cuello

✓ Fiebre

✓ Mal aliento

Las amígdalas y/o adenoides agrandadas y sus síntomas

Si sus adenoides o las de su hijo están agrandadas, puede ser difícil respirar por la nariz. Si las amígdalas y las adenoides están agrandadas, la respiración durante el sueño puede verse alterada. Otros signos de agrandamiento de las adenoides y/o las amígdalas son:

✓ Respirar por la boca en lugar de por la nariz la mayor parte del tiempo

✓ La nariz suena «tapada» cuando la persona habla

✓ Goteo nasal crónico

✓ Respiración ruidosa durante el día

✓ Infecciones de oído recurrentes

✓ Ronquidos por la noche

✓ Inquietud durante el sueño, pausas en la respiración de unos segundos por la noche (puede indicar apnea del sueño).

¿Cómo se tratan las enfermedades de las amígdalas y las adenoides?

Las infecciones bacterianas de las amígdalas, especialmente las causadas por estreptococo, se tratan primero con antibióticos. La extirpación de las amígdalas (amigdalectomía) y/o las adenoides (adenoidectomía) puede recomendarse si hay infecciones recurrentes a pesar del tratamiento con antibióticos, y/o dificultad para respirar debido al agrandamiento de las amígdalas y/o las adenoides. Dicha obstrucción de la respiración provoca ronquidos y un sueño alterado que produce somnolencia diurna, e incluso puede causar problemas de comportamiento o de rendimiento escolar en algunos niños.

Las infecciones crónicas de las adenoides pueden afectar a otras zonas como la trompa de Eustaquio, el conducto que une la parte posterior de la nariz con el interior del oído. Esto puede provocar infecciones de oído frecuentes y acumulación de líquido en el oído medio que puede causar una pérdida auditiva temporal. Los estudios también revelan que la extirpación de las adenoides puede ayudar a algunos niños con dolores de oído crónicos acompañados de líquido en el oído medio (otitis media con derrame).

¿Cómo prepararse para la cirugía?

Los niños

  • Hable con su hijo sobre sus sentimientos y bríndele mucha tranquilidad y apoyo
  • Fomente la idea de que el procedimiento lo hará estar más sano.
  • Acompañe a su hijo tanto como sea posible antes y después de la cirugía.
  • Dígale que tendrá dolor de garganta después de la cirugía, y que se usarán medicamentos para aliviar el dolor. Beber agua fría es importante para reducir el dolor.
  • Puede ser útil hablar sobre la cirugía con un amigo que se haya sometido a una amigdalectomía o adenoidectomía.
  • Su otorrinolaringólogo puede responder las preguntas sobre el procedimiento quirúrgico.